lunes, 2 de junio de 2008

Oda a Narciso
Copyright Carlos Vidali Rebolledo

Te contemplo contemplarte
en el estanque
y me conmuevo:
¡Soy yo mismo mirando
mi reflejo!
Voluptuosidad y hermosura
se unen a un amor
incondicional y eterno (mientras viva)
Mi vida se va en ello.

A lo lejos los lamentos
entrecortados,
repetitivos
y aburridos
de la olvidada Eco,
la pobre no sabe
que amar es primero
amarse uno mismo intensamente .

¿Puedes ver más allá Narciso,
de tu equilibrado rostro
y tu robusto cuerpo?
¿Ir más allá de tu iluminado pensamiento?

"¿A dónde más podría ir
si en mi contemplación
encuentro éxtasis y sosiego,
y si el mundo a mi alrededor
no es sino un margen
oscuro del espejo?

Aquí me quedo,
y el que quiera
disfrutar conmigo
del universo y sus regalos
que aprenda a disfrutarse en el espejo."

jueves, 20 de marzo de 2008

En el país del viento
Reseña de la obra El país de otoño
Copyright Carlos Vidali Rebolledo

El país de Octubre es una colección de cuentos de juventud de Ray Bradbury, en la edición del Minotauro apunta el autor que los cuentos no son del estilo que posteriormente lo caracterizó y que muchos prácticamente los reescribió para la edición del volumen, son de los años de a penas comenzada la posguerra (fría) y se enmarcan en una sociedad americana en expansión y que comienza a lidiar con el automovil, la vida en los suburbios y las ferias itinerantes.
Este es uno de los tres principales libros de Ray Bradbury, para mí, junto con Las crónicas marcianas y Farenheit 451, las Crónicas las he leído más de una vez y con Farenheit nunca he podido..., pero digo esto porque el título de la obra, adaptación de dos de los cuentos de El país de octubre se llama El país de otoño, y se me dificultó recordar el nombre antes de asistir a la puesta, no lo relacioné el absoluto con la obra bradburiana, lo cual es una lástima, pues creo que se hubiera logrado mayor asistencia si la producción se hubiera apegado al título original.
Asistimos a la adaptación de "El viento", en el primer acto. Un personaje inmóvil nos recibe en la sala del Carlos Lazo (el cual después de mucho tiempo ve utilizado con todo su gran escenario y su butaquero (asistí hace casi un año a Matando horas de García, dirigida por Ignacio Ferreira, con Citlali Huezo, Laura Furlan y..., y de El peso de los espíritus de Tomás Rojas con Quinlan, Adriana y..., en las cuales el público compartía las tablas con los actores)). El personaje, pues, se mantiene inmóvil, sobre un andamio, y aparece una mujer en baby doll, hermosa y muy arreglada (Ana Ligia García) que responde el teléfono, se queja amargamente con su marido porque éste no se presenta y al parecer se la pasa apaciguando a su amigo loco, esta mujer hace unos pasos dancísticos que dan un poco de movimiento a la impasible escena, pero nos queda claro de que la relación de su marido y el personaje inmóvil está deteriorando su matrimonio. Aparece el marido (Juan Navarrete) y habla con su amigo (Jacobo Atri), se habla del Valle de los Vientos, al parecer en el Tíbet, desde donde nace el viento, ese asesino que se apare en tifones y tornados y que cobra vidas al por mayor, y del cual está tan atemorizado, hasta la parálisis, el personaje que se sienta en su mecedora impasible y que habla con su canario enjaulado (el movimiento del canario en la jaula, frente a la voz proyectada por el actor, tiene cierta fuerza sobretodo por los sobresaltos del animal al que se le grita en el oído), sobre una pantalla inmensa se proyectan manchas que nos hacen pensar en una tormenta, el amigo tiene que irse con su mujer que ha invitado a cenar a unos amigos, pero no se despega del teléfono, creo que la mejor actuación en toda la obra de Atri es su grabación en al teléfono, mientas se le sigue viendo inmóvil sobre el andamio, la mujer y el marido se pelean respecto a si debe o no contestar el teléfono, y cuando lo hace una vez, el personaje advierte que el viento ha venido por él, que está perdido, que rodea la casa como "un gran monstruo neumático", y luego vuelve a llamar, y se calma, después, el viento tumbará las líneas telefónicas e invadirá la casa del matrimonio, que sin haber creído en El Monstruo, acabará aplastado por el mismo... los amigos van vestidos de soldados, lo que nos hace pensar que este monstruo es la guerra (acierto del director), la relación con entre los amigos tiene una connotación sexual también (la mujer descubre una erección mientras este habla por teléfono), y en algún momento se logra una atmósfera perturbadora, los movimientos corporales de MMM me parecen un poco torpes, pero, si no fuera por la demasiado larga secuencia inicial el acto está logrado.
Sin embargo es en el segundo acto "El pequeño asesino" donde la asistencia a la representación cobra sentido: una mujer en una cama de hospital, junto a un cunero para recién nacidos, comienza a oír un llanto potente y prolongado de bebé, admito que tardé en darme cuenta de que era esta misma mujer la que producía el desesperante chillido, de una gran potencia y fuerza dramática, la mujer, se levanta de la cama, y nos muestra su desnudez total ensangrentada, se acerca al cunero, intercalando el llanto con sus palabras y va a asfixiar al niño, no lo logra, después se enferma cada vez y médico y marido comentan sobre el terrible estado en que la operación (cesárea) ha dejado a la mujer y la posibilidad de que ésta no quiera al niño, de que tema que éste, quiera asesinarla con medios inesperados. Marido (Navarrete) y médico no creen estas patrañas, pero el marido, después de descubrir algunas pistas, también comienza a sospechar, la mujer muere por tropezarse con un muñeco en las escaleras que al parecer el bebé ha dejado y viene ahí, en la conversación con el doctor (Atri), el mejor diálogo de toda la pieza, el padre sospechando de un bebé que se arrastra con un mínimo consumo de energía por la casa, que se puede esconder en cualquier parte, que no duerme y mantiene mirada y oídos atentos constantemente buscando venganza por haber sido expulsado del paraíso tibio y cómo del vientre materno. El doctor le administra sedantes ("usted lo está ayudando doctor") y también muere, un moisés flotante nos lo hace tétrico y poderoso, los efectos en video no son tan espectacúlares, pero nos dejan claro que el pequeño ha matado a sus padres. En el cuento bradburiano el doctor también adquiere la extraña paranoia, pero aquí es suficiente constatar la posible crueldad de un recién nacido.
Ambos cuentos nos sitúan en la oscura posguerra y los misterios de una vida suburbana que a penas se comienza vislumbrar (tengo que manejar 50 millas para ir a verte...), y la actuación de Ligia en el segundo acto es poderosa y y conmovedora, Navarrete tiene momentos lùcidos, pero Atri llega muy pocas veces a mostrarnos un personaje verosímil. Hay momentos de sobresalto, pero más debido a los potentes efectos sonoros que a la fuerza de los actores o la trama (excepto Ligia). Debo admitir que creo que falto un poco de trabajo, pero ese segundo acto, bien vale la pena.
Próximas presentaciones en mayo.

3 de cinco estrellas.

Reseña de Olga Harmony en La Jornada del 6 de marzo

"El país de otoño", espectáculo teatral basado en "The october country", de Ray Bradbury. Teatro Carlos Lazo de la facultad de arquitectura, ciudad universitaria.
Funciones los días 1, 7, 8, 14 y 15 de marzo. Viernes 20:00 hrs, sábados 19:00 hrs.
Con Ana Ligia García, Juan Navarrete y Jacobo Atri.
Escenografía: Arturo Nava. Dirección: Mauricio Pimentel. Diseño sonoro: Rodrigo Espinosa, Video: Ignacio Ferreira


viernes, 7 de diciembre de 2007

Carlos Vidali Rebolledo

Lengua y Literatura Inglesas (SUA)

1er. Semestre

Color, colorido y espectros en el poema DESEOS[1] de Carlos Pellicer
Este poema de Carlos Pellicer evoca al arcoiris y todo su colorido, situando su nacimiento en el trópico, el lugar de la tierra donde existe la mayor diversidad no sólo en colorido, sino también en especies y razas.

Es tradición mexicana pedir un deseo cuándo se ve al arcoiris, se pide un deseo como cuando se ve una estrella fugaz o se apagan las velas del pastel de cumpleaños, el título del poema, en primer lugar, nos acerca a este arcoiris que tendrá la propiedad de transformar "la luz" al igual que el poeta. El poeta mismo es el arcoiris, que se pregunta el porqué de su maldición-bendición, el tener que convertir todo en color, como un Midas que todo lo transforma con su tacto.

¿Por qué es el trópico el que llena las manos de color del poeta? o de la voz poética, que en este caso es el arcoiris: debido a que en el trópico es el lugar en el mundo donde se da más veces la aparición del arcoiris, ya que es donde más llueve.

El sol es todos los colores, de la luz refractada de su luminosidad surge el espectro, espectro cromático que a fin de cuentas es un "espectro" o un fantasma, de ahí que se quiera "beber la penumbra de una casa desierta", lugar donde generalmente viven los fantasmas.

El arcoiris no sólo está en el trópico, puede ir a otras latitudes gracias a las lluvias que allí se producen "En las tardes sutiles de otras tierras / pasaré con mis ruidos de vidrio tornasol" la lluvia, no sólo es un "ruido de vidrio" sino también el "torna-sol" la que cambia al sol y convierte su blanca luz en arcoiris.
El que sean simétricos el final y el inicio del poema nos da la idea de un objeto simétrico, como puede ser una herradura… o un arco.
El "ayudante de campo del sol" se refiere a un personaje muy cercano a un importante general, a veces hasta su segundo al mando, a quienes, "Lo único que les distinguía en su cargo era el brazalete que llevaban en el brazo izquierdo y que estaba confeccionado con la misma pieza de tela que la faja de su General o Mariscal.”[2] "


El arcoiris podría ser el mismísimo brazalete que se pone alrededor del Sol (gran general) pues a veces éste se puede ver como un círculo alrededor del plato solar.
Y por qué el arcoiris querría irse más allá de trópico?

Para familiarizarse con otras latitudes, como el mismo Poeta que viajó por el mundo.

El dispersarse en el manto de pliegues finos implica al mar, que además es la misma orilla a la que se pretende contactar una devoción. Los versos largos y cortos, intercalados, dan la idea del oleaje marino. Donde más claro se ve el aricoiris es sobre el ancho horizonte marino.

Jorge Cuesta afirma sobre la obra de Pellicer: “Toda su obra es color… es un poeta impresinista… Las armonías de color, tan necesarias para la impresión total del objeto, supeditan en algo la forma”[3]. Este colorido desbordante e impresionista es lo que no le permite: “escribir con un lápiz muy fino” su meditación, prefiere la fuerza colorida de “cambiar de clima el corazón” (un corazón que puede cambiar del rojo al azul gracias a la “respiración”, que podría entreverse en las rimas de los versos largos (balcón, devoción, meditación, que nos hacen también pensar en alguien que sale al balcón a “tomar aire”).

Entonces “la plástica se esfuma, pero el movimiento, la pasión, ganan en fuerza y sugerencia asombrosas y el color se abrillanta en el límite justo en que comienza el colorido”[4] Color y colorido, el color es aquello que se plasma, es color es aquello que se sintetiza, Pellicer logra conjuntarlos en un “arcoiris”, en algo que acompaña al sol tropical hasta los más recónditos rincones del planeta, hasta las casas desiertas y las cabelleras lacias. Dilucidar a este poeta no es sencillo, pero muy bien puede iluminarlos, con su música, y sus evocaciones.




Carlos Pellicer

Trópico ¿para qué me diste
las manos llenas de color?
Todo lo que yo toque
se llenará de sol.
En las tardes sutiles de otras tierras
pasaré con mis ruidos de vidrio tornasol.
Déjame un solo instante
dejar de ser grito y color.
Déjame un solo instante
cambiar de clima el corazón,
beber la penumbra de una casa desierta,
inclinarme en silencio sobre un remoto balcón,
ahondarme en el manto de pliegues finos,
dispersarme en la orilla de una suave devoción,
acariciar dulcemente las cabelleras lacias
y escribir con un lápiz muy fino mi meditación.
¡Oh, dejar de ser un solo instante
el Ayudante de Campo del sol!
Trópico ¿para qué me diste
las manos llenas de color?



[1] Utilicé la versión que se encuentra en la Antología de poesía moderna, de Jorge Cuesta, 1928, Lecturas Mexicanas, FCE-SEP 1985, que tiene diferencias tanto con la versión de Poesía en movimiento y la de las Obras completas , FCE. Esta versión no está dedicada a Salvador Novo y que Pellicer, revisando las versiones posteriores, decidió eliminar los signos de interrogación al inicio y al final y cambió “cosa” por “casa”, en el verso 11 para hacer menos evidente el tema del arcoiris. Ver infra.

[2] http://www.alabarda.net/articulos/figuras/figuras40_1.htm Humberto Garrido Martín - Enero 2007)

[3] CUESTA, Jorge. Antología de poesía moderna. FCE-SEP, 1985, p 167.

[4] Ibidem.

Carlos Vidali Rebolledo

Lengua y Literatura Inglesas (SUA)

1er. Semestre

Historia y Ficción en las Ficciones (1944) de Jorge Luis Borges

Las Ficciones de Borges intentan una narrativa que pone en tela de juicio a "La Historia", una paradoja insoluble entre cómo suceden las cosas y cómo son en realidad, esto lo hace de manera muy evidente en "Pierre Menard, autor del Quijote", pero también en otras de las Ficciones. Intentaré demostrar que Borges procura hacernos evidente esta paradoja, mediante la cual el lector puede arribar a un reconocimiento de el absurdo de "La Historia", gracias al relativismo que se comienza a imponer a mediados del siglo XX y mediante la potencia poética de "la literatura" y las revelaciones que puede producir.
La historia es, a fin de cuentas, historiografía[1], y como tal pretende seleccionar materiales auténticos para pasar la prueba de métodos críticos, así Borges utiliza por lo menos una vez la cita al pie de página haciendo referencia a documentos inexistentes, véase por ejemplo: cita 2 Tlön, Uqbar, Orbis Tertius “figura en los catálogos de librería de Bernard Quaritch ), sin embargo también utiliza citas reales como la de Rusell (“…Russell, The Analysis of Mind, 1921, página 159) supone que el planeta ha sido creado hace pocos minutos, provisto de una humanidad que «recuerda» un pasado ilusorio[2]",. La intención es, demostrar las trampas de las que puede echar mano el historiador para hacernos creer tal o cual cosa (sería difícil verificar todos las citas y referencias de un tratado historiográfico "serio".) Recordemos que Ficciones fue publicado en 1944 y que todavía en ese año se desarrollaba la Segunda Guerra Mundial, fenómeno del cual Borges sabía se hablaría a partir de distintas aproximaciones y justificaciones según quién fuera el vencedor.
En Pierre Menard, autor del Quijote podemos ver claramente este cuestionamiento de la historia, aquí se nos presenta una lista detallada de los trabajos publicados por el ficticio escritor, utilizando todo el rigor del crítico literario o el historiador de la literatura.
En este mismo relato, se pude descubrir esta fuerza poética de la literatura, entendemos como "fuerza poética" el carácter evocativo mediante significados y significantes de la literatura, que al conjugarlos logra algo superior al simple sonido y al significado lego, cuando se lee el párrafo escrito por Cervantes en el Quijote, y se le compara con el de Menard, nos damos cuenta de que son exactamente idénticos, aquí hay una especie de reflejo que nos sorprende por una lado por poco común, y por el otro por el reforzamiento que procura la repetición: “ ... la verdad, cuya madre es la historia, émula del tiempo, depósito de las acciones, testigo de lo pasado, ejemplo y aviso de lo presente, advertencia de lo por venir." Nótese que esta cita habla de La Historia, en un contexto francamente burlón y paradójico, burlón por la repetición y paradójico por enunciar que hay una diferencia entre lo escrito por Menard y por Cervantes. La diferencia radica en primer lugar en la época en que fueron escritos ambos textos: "El estilo arcaizante de Menard -extranjero al fin- adolece de alguna afectación. No así el del precursor, que maneja con desenfado el español corriente de su época." y el autor, nada más y nada menos, porque lo que en una época y para una persona puede significar una cosa en otra puede significar otra, lo cual nos deja claro que la verdad "cuya madre es la historia" es de una relatividad incuestionable, Borges es un escritor que asimila el conocimiento de su época, en este caso la teoría de la relatividad einsteniana, y la incluye en su discurso, aunque no sea de manera tácita.

“La verdad histórica, para él, no es lo que sucedió; es lo que juzgamos que sucedió.” (Pierre Menard… p. 24)

El título mismo de la obra Ficciones nos deja claro que se trata de textos que no aspiran a la verdad histórica, pero sin duda aspiran a cierta verdad, la verdad poética, la verdad de la revelación que se da cuando hay una coincidencia entre lo que dicen las palabras y su forma, ya sea gráfica o fonética, se llega al extremo de utilizar fórmulas matemáticas (p 36 cuento Examen de la obra de Herbert Quain), las cuales son muy similares a las que produciría un árbol genealógico.

Por otro lado el azar no puede dejarse a un lado, no puede haber un determinismo materialista en historia, como busca demostrar el narrador en La lotería de Babilonia “Babilonia no es otra cosa que un infinito juego de azares.”

Borges no intenta una definición de la historia, sino más bien busca hacernos pensar respecto a su relatividad, que a fin de cuentas como vimos más arriba es la relatividad de la verdad (cuya madre es la historia) esta sección del Tlön…, es bastante ilustrativa:

“Otra escuela declara que ha transcurrido ya todo el tiempo y que nuestra vida es apenas el recuerdo o reflejo crepuscular, y sin duda falseado y mutilado, de un proceso irrecuperable. Otra, que la historia del universo -y en ellas nuestras vidas y el más tenue detalle de nuestras vidas- es la escritura que produce un dios subalterno para entenderse con un demonio. Otra, que el universo es comparable a esas criptografías en las que no valen todos los símbolos y que sólo es verdad lo que sucede cada trescientas noches. Otra, que mientras dormimos aquí, estamos despiertos en otro lado y que así cada hombre es dos hombres.”

La primera parte de la colección de relatos se llama “El jardín de los senderos que se bifurcan” al igual que el último cuento que la conforma, y en este cuento lo que se deja en claro es que nuestro futuro depende de las decisiones que tomemos “El tiempo se bifurca perpetuamente hacia innumerables futuros.” Y la interpretación que hagamos de estas, porque “Ninguna decisión es final, todas se ramifican en otras.” (En La lotería de Babilonia).

El lector no puede decidir si estas “historias” son Ficciones o no, pero el autor parece intentar hacernos creer que no lo son, por un lado, mediante los elementos que hemos analizado (las citas, los detallados listados…), y por el otro nos indica abiertamente que no debemos dejarnos percibir que son verdaderas “historias “ (por el título del libro). Cuando este libro se lea fuera del contexto de “la historia contemporánea”, quizá después de una terrible catástrofe ecológica tras la cual sea necesario un trabajo de arqueología para recuperar los libros perdidos, aquellos que vuelvan a leer el libro deshojado y sin portada ¿podrán saber si lo que se relata son Ficciones o Historias?



[1] Tthe writing of history; especially : the writing of history based on the critical examination of sources, the selection of particulars from the authentic materials, and the synthesis of particulars into a narrative that will stand the test of critical methods, Merriam-Wester Online, www.merriam-webster.com

[2] "There is no logical impossibility in the hypothesis that the world sprang into being five minutes ago, exactly as it then was, with a population that "remembered" a wholly unreal past. There is no logically necessary connection between events at different times; therefore nothing that is happening now or will happen in the future can disprove the hypothesis that the world began five minutes ago. Hence the occurrences which are CALLED knowledge of the past are logically independent of the past; they are wholly analyzable into present contents, which might, theoretically, be just what they are even if no past had existed. The Analyisis...,Lecture IX. Memory http://russell.thefreelibrary.com/The-Analysis-of-Mind/9-1)