viernes, 7 de diciembre de 2007

Carlos Vidali Rebolledo

Lengua y Literatura Inglesas (SUA)

1er. Semestre

Color, colorido y espectros en el poema DESEOS[1] de Carlos Pellicer
Este poema de Carlos Pellicer evoca al arcoiris y todo su colorido, situando su nacimiento en el trópico, el lugar de la tierra donde existe la mayor diversidad no sólo en colorido, sino también en especies y razas.

Es tradición mexicana pedir un deseo cuándo se ve al arcoiris, se pide un deseo como cuando se ve una estrella fugaz o se apagan las velas del pastel de cumpleaños, el título del poema, en primer lugar, nos acerca a este arcoiris que tendrá la propiedad de transformar "la luz" al igual que el poeta. El poeta mismo es el arcoiris, que se pregunta el porqué de su maldición-bendición, el tener que convertir todo en color, como un Midas que todo lo transforma con su tacto.

¿Por qué es el trópico el que llena las manos de color del poeta? o de la voz poética, que en este caso es el arcoiris: debido a que en el trópico es el lugar en el mundo donde se da más veces la aparición del arcoiris, ya que es donde más llueve.

El sol es todos los colores, de la luz refractada de su luminosidad surge el espectro, espectro cromático que a fin de cuentas es un "espectro" o un fantasma, de ahí que se quiera "beber la penumbra de una casa desierta", lugar donde generalmente viven los fantasmas.

El arcoiris no sólo está en el trópico, puede ir a otras latitudes gracias a las lluvias que allí se producen "En las tardes sutiles de otras tierras / pasaré con mis ruidos de vidrio tornasol" la lluvia, no sólo es un "ruido de vidrio" sino también el "torna-sol" la que cambia al sol y convierte su blanca luz en arcoiris.
El que sean simétricos el final y el inicio del poema nos da la idea de un objeto simétrico, como puede ser una herradura… o un arco.
El "ayudante de campo del sol" se refiere a un personaje muy cercano a un importante general, a veces hasta su segundo al mando, a quienes, "Lo único que les distinguía en su cargo era el brazalete que llevaban en el brazo izquierdo y que estaba confeccionado con la misma pieza de tela que la faja de su General o Mariscal.”[2] "


El arcoiris podría ser el mismísimo brazalete que se pone alrededor del Sol (gran general) pues a veces éste se puede ver como un círculo alrededor del plato solar.
Y por qué el arcoiris querría irse más allá de trópico?

Para familiarizarse con otras latitudes, como el mismo Poeta que viajó por el mundo.

El dispersarse en el manto de pliegues finos implica al mar, que además es la misma orilla a la que se pretende contactar una devoción. Los versos largos y cortos, intercalados, dan la idea del oleaje marino. Donde más claro se ve el aricoiris es sobre el ancho horizonte marino.

Jorge Cuesta afirma sobre la obra de Pellicer: “Toda su obra es color… es un poeta impresinista… Las armonías de color, tan necesarias para la impresión total del objeto, supeditan en algo la forma”[3]. Este colorido desbordante e impresionista es lo que no le permite: “escribir con un lápiz muy fino” su meditación, prefiere la fuerza colorida de “cambiar de clima el corazón” (un corazón que puede cambiar del rojo al azul gracias a la “respiración”, que podría entreverse en las rimas de los versos largos (balcón, devoción, meditación, que nos hacen también pensar en alguien que sale al balcón a “tomar aire”).

Entonces “la plástica se esfuma, pero el movimiento, la pasión, ganan en fuerza y sugerencia asombrosas y el color se abrillanta en el límite justo en que comienza el colorido”[4] Color y colorido, el color es aquello que se plasma, es color es aquello que se sintetiza, Pellicer logra conjuntarlos en un “arcoiris”, en algo que acompaña al sol tropical hasta los más recónditos rincones del planeta, hasta las casas desiertas y las cabelleras lacias. Dilucidar a este poeta no es sencillo, pero muy bien puede iluminarlos, con su música, y sus evocaciones.




Carlos Pellicer

Trópico ¿para qué me diste
las manos llenas de color?
Todo lo que yo toque
se llenará de sol.
En las tardes sutiles de otras tierras
pasaré con mis ruidos de vidrio tornasol.
Déjame un solo instante
dejar de ser grito y color.
Déjame un solo instante
cambiar de clima el corazón,
beber la penumbra de una casa desierta,
inclinarme en silencio sobre un remoto balcón,
ahondarme en el manto de pliegues finos,
dispersarme en la orilla de una suave devoción,
acariciar dulcemente las cabelleras lacias
y escribir con un lápiz muy fino mi meditación.
¡Oh, dejar de ser un solo instante
el Ayudante de Campo del sol!
Trópico ¿para qué me diste
las manos llenas de color?



[1] Utilicé la versión que se encuentra en la Antología de poesía moderna, de Jorge Cuesta, 1928, Lecturas Mexicanas, FCE-SEP 1985, que tiene diferencias tanto con la versión de Poesía en movimiento y la de las Obras completas , FCE. Esta versión no está dedicada a Salvador Novo y que Pellicer, revisando las versiones posteriores, decidió eliminar los signos de interrogación al inicio y al final y cambió “cosa” por “casa”, en el verso 11 para hacer menos evidente el tema del arcoiris. Ver infra.

[2] http://www.alabarda.net/articulos/figuras/figuras40_1.htm Humberto Garrido Martín - Enero 2007)

[3] CUESTA, Jorge. Antología de poesía moderna. FCE-SEP, 1985, p 167.

[4] Ibidem.

Carlos Vidali Rebolledo

Lengua y Literatura Inglesas (SUA)

1er. Semestre

Historia y Ficción en las Ficciones (1944) de Jorge Luis Borges

Las Ficciones de Borges intentan una narrativa que pone en tela de juicio a "La Historia", una paradoja insoluble entre cómo suceden las cosas y cómo son en realidad, esto lo hace de manera muy evidente en "Pierre Menard, autor del Quijote", pero también en otras de las Ficciones. Intentaré demostrar que Borges procura hacernos evidente esta paradoja, mediante la cual el lector puede arribar a un reconocimiento de el absurdo de "La Historia", gracias al relativismo que se comienza a imponer a mediados del siglo XX y mediante la potencia poética de "la literatura" y las revelaciones que puede producir.
La historia es, a fin de cuentas, historiografía[1], y como tal pretende seleccionar materiales auténticos para pasar la prueba de métodos críticos, así Borges utiliza por lo menos una vez la cita al pie de página haciendo referencia a documentos inexistentes, véase por ejemplo: cita 2 Tlön, Uqbar, Orbis Tertius “figura en los catálogos de librería de Bernard Quaritch ), sin embargo también utiliza citas reales como la de Rusell (“…Russell, The Analysis of Mind, 1921, página 159) supone que el planeta ha sido creado hace pocos minutos, provisto de una humanidad que «recuerda» un pasado ilusorio[2]",. La intención es, demostrar las trampas de las que puede echar mano el historiador para hacernos creer tal o cual cosa (sería difícil verificar todos las citas y referencias de un tratado historiográfico "serio".) Recordemos que Ficciones fue publicado en 1944 y que todavía en ese año se desarrollaba la Segunda Guerra Mundial, fenómeno del cual Borges sabía se hablaría a partir de distintas aproximaciones y justificaciones según quién fuera el vencedor.
En Pierre Menard, autor del Quijote podemos ver claramente este cuestionamiento de la historia, aquí se nos presenta una lista detallada de los trabajos publicados por el ficticio escritor, utilizando todo el rigor del crítico literario o el historiador de la literatura.
En este mismo relato, se pude descubrir esta fuerza poética de la literatura, entendemos como "fuerza poética" el carácter evocativo mediante significados y significantes de la literatura, que al conjugarlos logra algo superior al simple sonido y al significado lego, cuando se lee el párrafo escrito por Cervantes en el Quijote, y se le compara con el de Menard, nos damos cuenta de que son exactamente idénticos, aquí hay una especie de reflejo que nos sorprende por una lado por poco común, y por el otro por el reforzamiento que procura la repetición: “ ... la verdad, cuya madre es la historia, émula del tiempo, depósito de las acciones, testigo de lo pasado, ejemplo y aviso de lo presente, advertencia de lo por venir." Nótese que esta cita habla de La Historia, en un contexto francamente burlón y paradójico, burlón por la repetición y paradójico por enunciar que hay una diferencia entre lo escrito por Menard y por Cervantes. La diferencia radica en primer lugar en la época en que fueron escritos ambos textos: "El estilo arcaizante de Menard -extranjero al fin- adolece de alguna afectación. No así el del precursor, que maneja con desenfado el español corriente de su época." y el autor, nada más y nada menos, porque lo que en una época y para una persona puede significar una cosa en otra puede significar otra, lo cual nos deja claro que la verdad "cuya madre es la historia" es de una relatividad incuestionable, Borges es un escritor que asimila el conocimiento de su época, en este caso la teoría de la relatividad einsteniana, y la incluye en su discurso, aunque no sea de manera tácita.

“La verdad histórica, para él, no es lo que sucedió; es lo que juzgamos que sucedió.” (Pierre Menard… p. 24)

El título mismo de la obra Ficciones nos deja claro que se trata de textos que no aspiran a la verdad histórica, pero sin duda aspiran a cierta verdad, la verdad poética, la verdad de la revelación que se da cuando hay una coincidencia entre lo que dicen las palabras y su forma, ya sea gráfica o fonética, se llega al extremo de utilizar fórmulas matemáticas (p 36 cuento Examen de la obra de Herbert Quain), las cuales son muy similares a las que produciría un árbol genealógico.

Por otro lado el azar no puede dejarse a un lado, no puede haber un determinismo materialista en historia, como busca demostrar el narrador en La lotería de Babilonia “Babilonia no es otra cosa que un infinito juego de azares.”

Borges no intenta una definición de la historia, sino más bien busca hacernos pensar respecto a su relatividad, que a fin de cuentas como vimos más arriba es la relatividad de la verdad (cuya madre es la historia) esta sección del Tlön…, es bastante ilustrativa:

“Otra escuela declara que ha transcurrido ya todo el tiempo y que nuestra vida es apenas el recuerdo o reflejo crepuscular, y sin duda falseado y mutilado, de un proceso irrecuperable. Otra, que la historia del universo -y en ellas nuestras vidas y el más tenue detalle de nuestras vidas- es la escritura que produce un dios subalterno para entenderse con un demonio. Otra, que el universo es comparable a esas criptografías en las que no valen todos los símbolos y que sólo es verdad lo que sucede cada trescientas noches. Otra, que mientras dormimos aquí, estamos despiertos en otro lado y que así cada hombre es dos hombres.”

La primera parte de la colección de relatos se llama “El jardín de los senderos que se bifurcan” al igual que el último cuento que la conforma, y en este cuento lo que se deja en claro es que nuestro futuro depende de las decisiones que tomemos “El tiempo se bifurca perpetuamente hacia innumerables futuros.” Y la interpretación que hagamos de estas, porque “Ninguna decisión es final, todas se ramifican en otras.” (En La lotería de Babilonia).

El lector no puede decidir si estas “historias” son Ficciones o no, pero el autor parece intentar hacernos creer que no lo son, por un lado, mediante los elementos que hemos analizado (las citas, los detallados listados…), y por el otro nos indica abiertamente que no debemos dejarnos percibir que son verdaderas “historias “ (por el título del libro). Cuando este libro se lea fuera del contexto de “la historia contemporánea”, quizá después de una terrible catástrofe ecológica tras la cual sea necesario un trabajo de arqueología para recuperar los libros perdidos, aquellos que vuelvan a leer el libro deshojado y sin portada ¿podrán saber si lo que se relata son Ficciones o Historias?



[1] Tthe writing of history; especially : the writing of history based on the critical examination of sources, the selection of particulars from the authentic materials, and the synthesis of particulars into a narrative that will stand the test of critical methods, Merriam-Wester Online, www.merriam-webster.com

[2] "There is no logical impossibility in the hypothesis that the world sprang into being five minutes ago, exactly as it then was, with a population that "remembered" a wholly unreal past. There is no logically necessary connection between events at different times; therefore nothing that is happening now or will happen in the future can disprove the hypothesis that the world began five minutes ago. Hence the occurrences which are CALLED knowledge of the past are logically independent of the past; they are wholly analyzable into present contents, which might, theoretically, be just what they are even if no past had existed. The Analyisis...,Lecture IX. Memory http://russell.thefreelibrary.com/The-Analysis-of-Mind/9-1)